POV Amatissa
Los ojos de Aaron se clavaron en mí con una intensidad que me hizo temblar desde los cimientos. Pude ver cómo dudaba, cómo un instante de vacilación cruzaba por su mirada. Y entonces un terror helado me recorrió: si él no me creía, si no confiaba en que yo no era Serafina, todo mi mundo se desplomaría y terminaría en ese lugar horrible del que había escapado… el manicomio.
Mis párpados se humedecieron al instante, y las lágrimas amenazaron con escapar mientras él se acercaba, firme,