POV Emma
El amanecer en este pequeño pueblo tiene un color que no existe en la ciudad; es un ámbar suave que se filtra entre la niebla, trayendo consigo el aroma de la tierra mojada y la leña quemada.
Amo este rincón del mundo, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido y donde nadie pregunta tu nombre ni indaga en las ojeras que marcan mi rostro.
Aquí no necesito tecnología, ni el ruido incesante de las notificaciones. Todo es tranquilo, casi dolorosamente pacífico.
Al llegar, alquilé una