POV Amatissa
Su mano se deslizó a mi centro, por encima de mis bragas, con una lentitud calculada que me hizo contener el aliento. Su pulgar comenzó a torturarme con una caricia suave, apenas rozando, apenas provocando, como si supiera exactamente hasta dónde llegar sin darme lo que realmente necesitaba.
Jadeé.
El sonido escapó de mis labios sin control, seguido de un gemido que me traicionó por completo.
Él sonrió.
Esa sonrisa suya… cargada de poder, de seguridad, de una intención tan clara que