POV Amatissa.
Al día siguiente, todo parecía empezar con una calma que no sentía hace tiempo.
Entré a la tienda de joyas. Las vitrinas brillaban bajo la luz cálida, reflejando destellos dorados y plateados que me hacían entrecerrar los ojos.
Me acerqué a una de ellas, y entonces la vi… una pulsera delicada, elegante, con pequeños detalles que parecían hechos a mano. Era perfecta. Justo lo que mamá adoraría para su cumpleaños.
La imaginé sonriendo al abrir la caja, sus ojos iluminándose perfecta