POV EMMA
El llanto de mi pequeña Inna fue la melodía que me devolvió al mundo de los vivos.
Abrí los ojos lentamente, sintiendo el calor de las sábanas de seda y el aroma a lavanda que siempre inundaba nuestra alcoba.
Me levanté con cuidado y la tomé en mis brazos; era tan perfecta, tan linda, un milagro de piel sonrosada.
Mientras la arrullaba, sentí unas manos cálidas rodeando mi cintura.
Los labios de Akron se posaron en mi cuello con una mezcla de dulzura y fuego que aún lograba hacerme temb