POV Emma.
—¿Qué dices? —pregunté con un hilo de voz, temblando mientras veía al señor Harold, acercarse lentamente hacia mí, sus ojos llenos de ira, tan intensos que parecía que el fuego mismo se hubiera alojado en ellos, ardiendo en silencio.
Cada paso que daba retumbaba en mi pecho como si el suelo mismo me recordara que estaba en peligro.
De pronto, sin mediar palabra, se lanzó hacia mí.
Fue como si el tiempo se detuviera por un instante: sentí el aire comprimido al ser atrapada entre su cuer