Pov Adrián
Salí al jardín buscando un poco de aire frío que lograra despejar la tormenta que tenía en la cabeza.
Me detuve frente a la piscina, cuya superficie de agua cristalina reflejaba la noche oscura.
Sobre mí, el cielo estaba cargado de estrellas brillantes, pero ni siquiera esa inmensidad lograba calmarme.
Metí las manos en los bolsillos de mi pantalón y solté un suspiro pesado que se disipó en la oscuridad.
Pensé en Olivia. Siempre terminaba pensando en ella.
Me pregunté a mí mismo: ¿por