POV Emma
Meses después.
Habían pasado meses desde que la tormenta en mi vida se había calmado.
Tiempo desde que dejé atrás el dolor que Adrián D’Argent me causó para refugiarme en los brazos del hombre que realmente supo valorarme.
Ahora, mi realidad era muy distinta.
Estábamos a tan solo una semana de la fecha probable de parto y la ansiedad me consumía.
Mi vientre estaba enorme, una curva perfecta que contenía toda mi esperanza. Inna, mi pequeña, era una niña intensa desde antes de nacer.
Se m