POV ADRIÁN
El mensaje en mi teléfono era corto, pero devastador: Emma había dado a luz. Una nueva vida llegaba al mundo, el fruto de un amor que ya no me pertenecía.
Sentí que el aire me faltaba. No podía soportarlo.
En lugar de enfrentar la realidad, decidí ahogarla.
El bar me recibió con su atmósfera cargada de humo, luces tenues y el estruendo de voces que no me exigían nada.
Allí estaban ellos, mis "amigos" de la barra, sombras que solo conocen mi nombre y mi capacidad para pagar la siguien