POV Astra
Desperté y el auto seguía en movimiento.
La vibración suave del camino me mantenía medio atrapada entre el sueño y la conciencia. Durante unos segundos no supe dónde estaba. El techo oscuro del vehículo, el olor a cuero y el silencio controlado del interior me devolvieron poco a poco a la realidad.
Levanté la cabeza.
Albert estaba ahí.
No dijo nada. Solo conducía o al menos supervisaba el trayecto con esa postura rígida que siempre adoptaba cuando estaba concentrado. Su presencia era f