POV Astra
Tres meses después.
Tres meses y nada ha cambiado… y al mismo tiempo, todo es distinto.
Ajusté mi vestido oscuro con movimientos precisos, casi automáticos.
La seda de los guantes deslizándose sobre mi piel me daba esa falsa sensación de control que siempre necesito cuando salgo al mundo. Me miré en el espejo con calma, sin prisa, como si estuviera revisando a otra persona.
Retocé mi labial carmesí.
Cuando bajé las escaleras, él ya estaba ahí.
Y lo extraño es que lo único constante en