Mundo ficciónIniciar sesiónCatalina Leoni
Gina
Me dolía el coño, debía admitirlo, pero era una sensación gratificante, una de las miles que me estaba perdiendo. Agradecía haber experimentado aquello con el hombre a mi lado. La noche fue demasiado intensa. Tenía unas ganas inmensas de quedarme en la cama, mas no podía. Alessio dormía plácidamente a mi lado y no pude evitar mirarlo, embobada. Los tatuajes que cubr&iacut







