Mundo ficciónIniciar sesiónNo iré
Alessio
Pasé la noche en vela contemplando el rostro de Gina. Su labio inferior estaba hinchado; aquello era mi culpa. No pude resistirme a chuparlo y ahora mismo era demasiado tentador. Aparté la mirada de ella y la clavé en la ventana. Aún estaba oscuro afuera, pero el amanecer se acercaba. Cuando volví a posar mis ojos en ella, me miraba con detenimiento y sorpresa.
Con rapidez, salió de







