El día del viaje había llegado y me estaba despidiendo de Maribel, Lilia y Alaric. Cada abrazo me pesaba, como si no supiera cuándo volvería a verlos. Me di cuenta de que me había encariñado con todos ellos.
Zoé también estaba presente, con lágrimas resbalando por sus mejillas. Lloraba porque Seth se iba por unos días, y su tristeza era tan fingida, que me hizo fruncir el ceño.
—¡Te voy a extrañar muchísimo! Por favor, regresa a salvo —La pelirroja le dio un abrazo que me hizo tensar la mand