Reino de Arkhamis, palacio real.
—Madre, ¿qué haces? ¡Esas cosas son de Lis! —exclamó la princesa Daara, viendo cómo su madre tiraba las pertenencias de su adorada hermana.
—Ella ya no regresará y estas cosas sólo ocupan espacio. Terminarán por atraer a las ratas —aseguró la reina.
Le entregó a uno de sus siervos una pila de libros y luego se dirigió hasta el armario.
—¡¿Cómo que no regresará?! ¡Ella sólo fue de paseo con padre!
La reina suspiró, mientras sacaba los vestidos y los lanzaba al