POV Kyllian
Esta vez no había ironía.
No había muros, ni sarcasmos, ni ese escudo de frialdad que solía usar para protegerme del mundo.
Solo quedaba la verdad, cruda y expuesta, vibrando entre nosotros dos.
La miré directo a los ojos, buscando que grabara mis palabras en su memoria.
—No quiero nada más que esto —añadí en un susurro que apenas lograba contener la intensidad de lo que sentía—. No quiero juegos de poder. No quiero mentiras piadosas ni medias verdades. No quiero que seas una opción