Sus labios rozan los míos, sonrío por aquella rica sensación que jamás había sentido. Finalmente acabamos uniéndonos en un beso apasionado, demasiado atrevido. Introduce su lengua en mi boca y me encuentro a mí misma acariciando la húmeda suya, demasiado excitada como para razonar correctamente.
¿Por qué siento que ya lo he hecho antes? ¿Por qué siento que conozco a este hombre?
—Ven conmigo, Opal... Te prometo que no te arrepentirás, escapemos de todo. —Se separa de mí y cierra los ojos, pa