Vicenzo había sido derrotado y Xavier se había quedado con el poder, o eso creía.
En su despacho, contemplaba la posibilidad de regresar a la ciudad donde estaban todos sus bares y retomar el control.
Al día siguiente compartiría con sus hijos una última jornada antes de verlos partir. Le dolía profundamente, pero tras la pérdida de su pequeño, entendía que era lo mejor.
No insistiría más con Elizabeth.
Se sirvió una copa, llenándola hasta el borde, sacó los documentos preparados para ella y l