Mundo ficciónIniciar sesiónEstoy muy conmovida por las palabras del señor John, al punto que tuve que utilizar un pañuelo que Jareth me había entregado, para poder secar esas lágrimas acumuladas en mis ojos, que amenazaban con arruinar mi maquillaje.
La ceremonia apenas había comenzado, ya yo había confirmado que hoy era el día más feliz de mi vida. Porque, además del discurso del señor John al momento de entregarme, podía sentir la man







