Sabía que lo que estaba por decirme era algo delicado y por eso, no me atrevía a preguntar algo, solo esperaba que se pudiera calmar y como lo había prometido, contarme hasta sus más oscuros secretos. Esos que deseaba atesorar porque sabía cuánto dolía ser lastimado.
—No tenía idea que era lo que sucedía, pero, mi niñera me llevó como todos los sábados al parque cerca de la casa y como lo hacía en mis cumpleaños, me compró un helado de vainilla que tanto me gustaba, —Dice Jareth y no puedo ver a