No soy débil. Una frase con tres palabras que solas pueden ser comunes, pero, para mí, son mucho. Durante toda mi vida, calle muchas cosas y dejé que hicieran conmigo lo que quisieran solo porque ‘soy una omega’.
Pero, ser omega no me impidió luchar por lo que tengo ahora, lo que defenderé hasta el final de cualquier persona que pretenda amenazar a mi familia. Algo que me hace sentir bien, porque ya no pienso en alguien que me rescate, si no, que soy lo suficientemente fuerte, para rescatarme.