La mujer del Cóndor: 59. Pietro Bianchi
Regina Stravos
Aún no puedo creer lo que pasó. Lorenzo me robó un beso. ¡Está completamente demente! No negaré que es atractivo, demasiado para su propio bien, pero yo no puedo tener una relación con nadie ahora. Estoy hecha un desastre. Acabo de salir de lo que sea que tenía con Michael, seguimos casados —aunque eso no signifique nada para él ni para mí—, estoy embarazada y, como si eso fuera poco, mi mundo se desmoronó por completo al descubrir que a quien creía mi padre no lo es.
Y él...