La mujer del Cóndor:60. El nacimiento de mi hija.
Los meses pasaron con una velocidad que me dejó sin aliento. El embarazo avanzaba sin complicaciones, pero las tensiones en la mansión Bianchi eran cada vez más palpables. Vittorio, el padre de Lorenzo, estaba muy enfermo, y era evidente que su tiempo se agotaba. En este mundo de reglas estrictas y tradiciones inquebrantables, su muerte significaría que Lorenzo asumiría el liderazgo absoluto de la mafia italiana.
Era horrible, pero así funcionaban las cosas. No había lugar para cuestionamientos