Savannah.
Abro mis ojos sin haber dormido nada, no es lo mismo dormir sabiendo que Sandra llegó y está en la habitación de al lado, que aunque no las has visto sabes que está ahí, a estar consiente de que se ha ido, de que estoy sola, que está a miles y miles de kilómetros.
Catalina me pide que salga temprano para que vaya a descansar, me da la cena en un envase desechable y me regala una pastilla para el sueño, aunque ya es de noche desde hace rato, nunca había visto las calles tan oscuras co