La rosa...
Jaqueline
—¡Hey, ustedes dos! ¿Están sordas? —una mujer morena se acercó a nosotras con la nariz en alto y una mirada de desprecio—. Mira nada más a quién tenemos aquí. Tú eres la nueva asistente del CEO, ¿no?
—Buenos días para ti también, Cassandra. Primero se saluda a las personas, ¿sabías eso? Es cuestión de educación.
—Ay, Sabrina, deja el drama. Ya sé que esta es nuestra nueva compañerita —dijo con un tono cargado de burla.
—Tengo nombre, y me llamo Jaqueline —respondí sin paciencia.
—Hmm…