Jaqueline
Sentada en mi escritorio, volví a leer la lista como si pudesse estar equivocada. Pero no lo estaba. El nombre estaba ahí, perfectamente digitado, sin margen para dudas: **“Talles Alves Sodré”**. Mi estómago todavía se revolvía cuando doblé la lista y la escondí bajo una pila de papeles. No esperaba volver a verlo jamás. Mucho menos así, en un evento donde estaría al lado de Alexandre.
Volver a ver a Talles… quizá escuchar su voz… despertaba en mí una mezcla de sensaciones antiguas. L