21. Debemos continuar con el viaje
El sentimiento de molestia que embargó al rey, fue mucho más que rabia de ver a Selene con el joven y en una actitud tan amigable, por no decir nada más. El primer impulso de Frederick fue buscar la entrada de la cabaña y alejar a Selene de Marcus, pero antes de siquiera poder moverse, escuchó las notas que salían del piano, bajo los dedos de Selene.
No eran notas perfectas, le pareció que era una melodía de Mozart, aunque no sabría decirlo con exactitud, pues no sonaba de forma normal, pero ha