10. Riendas
El desayuno se desarrolló con mejor humor y fue más que claro, incluso para Ashton, que su padre estaba no solo con un mejor semblante, también con un trato más cordial y abierto hacia Verónica quien pasó sonriendo y hablando con un poco más de soltura ante ellos. Siempre se mantuvo al lado de ella y con ese corto vestido deslizar su mano un poco más arriba en su muslo no resultó nada difícil en realidad.
Casi con las diez de la mañana se retiraron de la mesa a las diferentes habitaciones para