—Esto se cuenta y no se cree, Tamara logró colocarte en mi contra.
Lo miré a los ojos y por dentro rogaba que no me siguiera hablando de Gael.
“No sé como seguir disimulado este amor.”, pestañee rápido y los ojos se me humedecieron.
Él bajó la guardia al verme afectada por la discusión.
“Odio tener que usar a Maximiliano, pero más me odio a mi misma por aceptar la voluntad de Gael.”
Antes mi vida solía ser tan sencilla, era una gorda feliz que comía y se reía de todo; hasta que el maldito de Ad