Gael.
La clínica a las afueras de la ciudad de París era una de las mejores del país. Todavía sentía el golpe de mi derrota, ya no siento ganas de hacer nada, soy un cadáver andante.
Mi imperio ya no me pertenecía, lo peor no había sido la pérdida de mis acciones, lo peor había sido el desprecio, mi hijo se había quedado con Arya.
Todavía recordaba la última mirada de ella. ¿Cuánto puede cambiar una persona en tan poco tiempo? De la gorda insegura, yo había tomado bajo mi protección y de la qu