Arya.
—Señora, yo le ruego que no le diga nada a Maximiliano, yo hablaré con él cuando sea el momento.
Anna vio mi desesperación, ella más que nadie me entendía.
—No te preocupes, lo último que quiero es meter las narices en tu relación.
Respiré aliviada eso me daba tiempo, aunque sabía que mantener mi embarazo en secreto, frente a Max requería de mucho tacto.
—Gracias, espero que me disculpe por colocarla en esa situación.
—No te preocupes, mi boca está sellada.
Ella se despidió y seguí re