178- La justicia es mia.
Arya.
—Adrián, no seas estúpido, baja esa cosa que se te puede escapar un disparo.
Por dentro me moría de los nervios, pero tenía la certeza de que Adrián no dejaría de ganar dinero por un error que lo llevaría a prisión.
Me acerqué con lentitud con las manos arriba. Hasta que él reaccionó muy enojado.
Da un paso más, Arya, y te juro que no me va temblar el pulso con ustedes dos.
Maximiliano me hizo señas con la cabeza de que no lo provocara.
Tamara solo lloraba muy temblorosa y tenía el lab