Estos días sin Tamara en la mansión son un verdadero paraíso.
Junto a la piscina tomamos el sol, Celeste se da un chapuzón 6 regresa a la silla de extensión.
—Arya, me alegra verte a diario, te voy a extrañar mucho.
Trago secó y disimulo, es increíble y hasta la pequeña es parte del engaño.
Ella no me dice nada, es porque Gael le pidió guardar el secreto, ¿Por qué se cuida él de mí?
—No te pongas triste, nos podemos llamar a diario.
Le pellizqué la mejilla rosada cariño, su aspecto ha mejor