POV Gael.
El pobre empleado tragó saliva, se le veía asustado. Lo solté de inmediato, tratando de recobrar la compostura.
—Señor ... de verdad lo siento. Muchas personas con esa descripción van y vienen todos los días en este hotel. Sin un apellido o un documento, es imposible.
—Muéstrame las malditas cámaras.
—Por políticas de privacidad del hotel, no puedo mostrarle las grabaciones de video sin una orden judicial…
Saqué mi billetera, extraje mi tarjeta de crédito negra y la deslicé sobre el