POV: Aslin Ventura
La mansión dormía.
El silencio era tan espeso que hasta mi respiración me parecía un ruido peligroso. Mis pies descalzos se deslizaban por el mármol helado sin dejar huella. Había esperado semanas para esto. Observando, memorizando horarios, anotando mentalmente el sonido de cada cerradura, cada cambio de turno. El guardia de la escalera tenía la costumbre de dormirse cerca de las tres de la madrugada, y la electricidad fallaba brevemente a esa hora por una sobrecarga que af