Capítulo XXXV. Confeciones y miedos.
Yvaine.
Le dije a Brandon que se asegurar de que los bebes, estaban bien dentro del coche. Los había llevado para ganarme, el perdón de Kimberly, tras haberla dejado sola anoche, aunque, después de lo extasiada que estaba la modelo, con el trasero del asistente de mi marido, no creo que estuviera muy enfadada.
Me dirigí a la casa para hablar con Kimberly, pero antes de llegar a la puerta, la vi salir corriendo, estaba arreglaba para ir a su trabajo, siempre se maquillaba con esmero, o se ponía