Epílogo.
Yvaine.
Ha pasado varias semanas desde que los herederos fueron presentados a la familia Miller, y diariamente alguna tía o algún primo de mi marido, aparecían por la mansión para visitarlos. El abuelo ya comenzaba a estar harto de tener que compartir a sus bisnietos, ellos en cambio estaban encantados.
Norman hacia una semana que había salido de viaje de negocios. Lo echaba mucho de menos. El sexo telefónico no compensaba el dormir con él todas las noches. Por fin hoy volvía, y le preparé una