Capítulo XIII. La Señora Miller y su primer día de trabajo.
Yvaine.
Durante la noche, Norman y yo, habíamos dejado claro los términos de nuestro acuerdo, aparte, lógicamente, de pasarnos casi toda la noche subiendo y bajando del paraíso como si tuviéramos ascensor. Todo se definió de la siguiente forma:
Nadie sabría que yo era su mujer, usaría mi apellido de soltera, Yvaine Stewart, se me dejaría el coche del servicio, ya que, aunque mi marido insistió en que me comprara uno o que fuera con chofer, yo gané esa batalla diciéndole que así llamaría mucho l