Norman.
Durante toda la noche, me dedique a arrancar gemidos de placer y lujuria, deje de contar las veces que ambos llegamos al paraíso. Pasamos la noche entre sesiones de sexo, comer para recuperarnos, y conversaciones íntimas. Fue aquí como descubrí como nacieron mis hijos, y la cicatriz que le dejaron a su madre tras la cesárea que tuvieron que practicarle, ya que Roy William era demasiado grande e impedía que su hermana naciera, corrían el riesgo que, si esperaban a que la naturaleza siguie