Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión respiraba en silencio.
Afuera, la lluvia golpeaba rítmicamente contra los altos vitrales, escurriéndose en surcos torcidos como lágrimas contenidas. Dentro, solo el arrastre de las maletas y el sonido suave de las botas de Aurora corriendo sobre el mármol rompían la quietud.
Isabella revisaba por tercera







