¿SUEGRO?
Joder, podría quedarme allí, besándola, hasta que el mundo se acabara. Morir con mis labios sobre los suyos, sintiendo su lengua dulce y suave enredarse con la mía, sería la mejor forma de pasar a mejor vida.
Maçãzinha ya no resistió más. Y me besó de verdad. Para ella podría ser una mentira. Pero no para mí. De hecho, ella siempre correspondía a mis besos. Y... me parece que no se resistía a correrse en mi lengua. Así que tal vez... no fuera una mentira tan mentirosa.
—¡El hombre que