ANDREA
Los niños entran corriendo hacia casa en cuanto cruzamos la puerta. Yo sigo con mis pensamientos; lo que me dijo esa mujer me ha dejado desconcertada, ni siquiera puse atención esta vez en la conversación de Alexia, la que siempre suele darnos de camino aquí.
¿Qué hago? ¿Debo decirle a David? ¿O ir y averiguar qué es lo que quiere esa mujer?
Es un lío mi cabeza en este momento. Se supone que no debo ocultarle nada a David, y menos cuando se trata de algo relacionado con sus hijos y esa s