Hunter Donovan
—¿Entonces ella es tu mate? —cuestionó Evangeline en la intimidad de la habitación.
Haberme quedado con ella esa noche se sentía como un error. Pero todo se debía a la Omega que había estado controlando mis emociones desde el momento en el que la olí. Había pasado demasiado tiempo con ella en aquella habitación.
—Así es —contesté simplemente.
—Pero dijiste que lo ocultó todo este tiempo ¿cómo lo hizo?
Esa era la parte que ella no quería que contara, me pidió que no se lo dijera a