BIANCA
El castigo que Matthew ha diseñado es tan cruel que me parte el corazón de una forma física, como si me lo estuvieran arrancando con las manos.
Cuando entra, mi visión se queda clavada en Adrián.
Está inconsciente. Atado. La sangre le cae desde el rostro y gotea al suelo en un ritmo lento, constante, insoportable. Su cuerpo está inmóvil, pero no por calma… sino porque lo han dejado sin fuerzas. Me cuesta respirar al verlo así. Me cuesta parpadear. Y me cuesta aún más contener el llanto q