BIANCA
Hoy es el gran día.
Lo repito en silencio mientras intento respirar con normalidad, aunque el corazón me late tan fuerte que siento que todas pueden escucharlo. Estoy nerviosa. Mucho más de lo que imaginé.
Mis padres llegaron hace una semana. Quería que fueran parte de esto, que estuvieran aquí, que vieran con sus propios ojos lo que está ocurriendo. El encuentro con mis abuelos fue profundamente emotivo. Ellos, que fueron quienes más tiempo compartieron con mis padres, se fundieron en abrazos largos, cargados de palabras no dichas y de años perdidos que ahora intentan acomodarse.
Mi madre, Victoria y Aurora están conmigo en la habitación, ayudándome a prepararme. El ambiente se siente extraño… íntimo, solemne, como si estuviera a punto de casarme. Pero no. Esto es distinto. Esto es enfrentar al mundo.
El vestido es diseño exclusivo de Victoria. Una obra de arte. Largo, ceñido al cuerpo, en un tono rosa hielo que parece brillar con luz propia. Cristales y lentejuelas recorren e