BIANCA
Nos trasladamos al salón después de cenar para seguir compartiendo todos juntos. El ambiente se vuelve mucho más relajado lejos de la mesa formal; mis padres se marcharon, porque a esa hora ya el sueño les pesa demasiado. Mi abuela intentó convencerlos de quedarse un rato más, pero mi padre terminó diciendo que ya están viejos para trasnochar.
La noche avanza entre conversaciones, café y pequeños momentos que consiguen hacernos pasar un buen momento. Incluso Christian parece mucho más có