Tras una larga tarde, Lina se fue a casa con la panza llena y el corazón más tranquilo, pues luego de ver a su hermana, entendió que bien podría estar comenzando una relación con quien desde un inicio debió estar.
Marina, por su parte, ya más tranquila luego de ver a su hermana, subió a ver a su hija Diana, verificó que ya hubiese hecho la tarea, la arropó y se dirigió hacia su habitación.
Aquella joven mujer estaba por meterse a la cama luego de darse un cálido y reconfortante baño cuando Ofe