Mientras todo en casa de Marina se movía para que ella pudiera salir por la noche, en el apartamento de Lina, se encontraba aquella joven mujer sin querer levantarse de la cama.
El viaje que se suponía debía haber sido una excelente experiencia, solo le había mostrado lo que siempre le sucedía, se ilusionaba con alguien que no debía.
Adelina Salas, solía ser una mujer empoderada, siempre sonriente, siempre servicial, siempre con una buena cara, siempre viendo el lado bueno de las cosas, pero,