---Nueve años atrás---
Lucrecia se encontraba en la cocina de su casa cuando una voz conocida se hizo presente.
—¿Dónde está tu hijo?
—¿Dante? ¡Hermano! ¿Qué haces aquí? ¿Qué te trae por aquí? —respondió la mujer sorprendida.
—Te hice una pregunta, sabes que detesto que me respondan con otra pregunta.
—Hermano, ¿qué sucede? Mi hijo está en su habitación, ¿qué sucede?
Dante, tan pronto escuchó aquello, no esperó y se dirigió inmediatamente ahí.
—¡ÁNGEL! ¡ÁNGEL! ¡CON UN DEMONIO, ÁNGEL! ¡BAJ