Efraín se queda pasmado por unos minutos; las palabras que Marina le ha dicho se quedan flotando en su mente. ¿En qué demonios estaba pensando cuando hizo lo que acababa de hacer?
Él era quien debía estarle pidiendo perdón; él era el que había fallado. Marina lo había recibido con emoción y él solo había venido a reclamar, pero ¿qué iba a reclamar? Sí, él había hecho algo mucho peor; él había traicionado la confianza de ella, había fallado y de una manera que jamás pensó.
Al final, las palabras